(Proverbios 18:14)
El título connotativo de la reflexión de hoy hace pensar de primera mano que el tema es el de la halitosis, que es el mal aliento en una persona, pero no, hay un problema con el aliento que es peor que el mal olor que pudiera despedir la boca de alguien. Al fin y al cabo la halitosis se puede remediar de inmediato con un enjuague bucal o con un dulce o un chicle, pero el aliento que es el sinónimo del ánimo, de la motivación, del empuje y de la energía, ese puede ser letal, ese sí que puede tumbar a cualquiera y matarlo.
Si un ser humano no respira, no tiene aliento, es probable entonces que esté muerto clínicamente. Y si ese humano no tiene ánimo, aliento, ganas de hacer algo en la vida, también está muerto, no clínicamente, pero sí mentalmente, y esa muerte le llevará a la tumba sin remedio. Bien se dijo de una persona que murió a los 20 años de edad pero la enterraron a los 80. ¿Qué quiere decir eso? ¿Acaso estuvo insepulta 60 años? No, lo que esto significa es que tal ser humano mentalmente dejó de vivir cuando dejó de tener deseos de vivir, motivos para respirar, ánimo para soñar, aliento para alcanzar nuevas metas. Los siguientes años de su pasar por el mundo hasta los 80 fueron sólo de existencia, no de vivencia. También pudiera decirse que no vivió sino que sobrevivió. Y es una lástima pasar por el planeta acumulando días, meses y años sin cosechar nada porque nada se ha sembrado. Muy diferente es comer el fruto de lo que se sembró y ver a la familia y a otros seguir comiendo de esos frutos por años y años. Y aún saber que después de que partamos de este mundo muchos serán beneficiados por lo que hemos dejado, incluyendo una buena memoria. El libro de proverbios dice en la Biblia que el buen ánimo en alguien es tan importante que hasta lo capacita para poder soportar algo tan malo como una enfermedad, pero cuando dicho ánimo está amargado no hay quien soporte a ese alguien. Ni él mismo se aguanta. Será tan importante recibir aliento de la familia, amigos y allegados para poder vivir que las mismas palabras desánimo o desaliento en sus raíces significan muerte, pues al “des…animado” se le salió el ánima, el alma; y al “des…alentado”, se le salió el aliento, el espíritu. Y en la Biblia Jesús, en cinco ocasiones diferentes, habló diciendo: “Ten ánimo”. ¡Ahora mismo te lo está diciendo a ti!
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Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.
July 24th, 2010 at 5:23 pm
Hola, me llamo Paola y estoy pasando por una etapa dificil de mi vida, estaba leyendo los devocionales y este es perfecto para mi hoy, pero me gustaria saber como puedo tener animo?
He orado mucho, e pedido a Dios fuerza, que me ayude a superar esto, que me ayude a tener la paz q solia tener…
Yo se que Dios esta siempre conmigo y q trata de ayudarme, pero no estoy entendiendo sus señales, no estoy consiguiendo el animo que necesito, y lamento decir q e pensado en rendirme pero no quiero defraudar a Dios..
Cometi errores y siento que no soy digna de la ayuda y fuerza q Dios pueda brindarme, le prometi muchas cosas acambio de ayudarme con mi problema, al principio rompi mis promesas pero ahora las estoy cumpliendo y son cosas dificiles de cumplir para mi, he confesado todo a Dios y le he pedido perdon de corazon porq estoy arrepentida, pero aun con todo lo que he orado y lo que le he dicho a Dios, aun no siento que haya cambiado algo, talvez estoy siendo muy impaciente.
Me gustaria tener animo y fuerzas para seguir esperando porq se que Dios nunca me ha decepcionado, y siempre me ha dado lo mejor, el problema es que no tengo el animo suficiente para esperar q las cosas mejoren, siento q voy a rendirme antes de ver los resultados, y a veces siento que cuando lleguen esos resultados no seran los q esperaba y que decepcionare a todos y me decepcionare a mi misma, ese es mi mayor miedo